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Alto nivel de ácido úrico está asociado con problemas cognitivos
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Un alto
nivel de ácido úrico está asociado con problemas cognitivos
entre los ancianos, lo que abre la puerta a posibles
tratamientos, según un estudio.
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Científicos de las
facultades de medicina de las universidades de Johns
Hopkins y Yale llegaron a esa conclusión tras un estudio
de 96 individuos en edades comprendidas entre los 60 y
92 años.
De ese grupo, los que tenían niveles de ácido úrico
altos, pero aún así dentro de los parámetros considerado
normal, registraron los peores resultados en pruebas de
velocidad de procesamiento mental, memoria verbal, y
memoria operativa. El estudio, publicado en la edición
de enero de la revista Neuropsychology, recomienda
pruebas clínicas para comprobar si fármacos que reducen
el ácido úrico pueden prevenir la pérdida de la memoria
y otros problemas que a menudo preceden a la demencia. |
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Sin embargo,
los científicos, liderados por David Schretlen, confesaron que
no saben por qué existe esa relación entre ambos, ya que
paradójicamente el ácido úrico funciona como un anti-oxidante
que se creía que era beneficioso para las facultades mentales.
Para esclarecer el misterio, investigan actualmente si el ácido
úrico produce daños vasculares en el cerebro. |
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Sin evidencias sobre el papel de las vitaminas en la demencia
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Una revisión
de todos los estudios publicados hasta ahora concluye que no
existen suficientes evidencias para considerar que el
tratamiento con suplementos vitamínicos sea útil para frenar la
evolución de la demencia o evitar su aparición.
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Una vía
prometedora de tratamiento en los últimos años había sido la de
los suplementos con vitaminas del grupo B, entre las que
destacaba el ácido fólico. Diversos estudios habían demostrado
una relación entre los niveles de homocisteína, una sustancia
que se deriva del metabolismo de las vitaminas del grupo B, y la
demencia.
Reducir los niveles de homocisteína administrando vitamina
parecía una opción terapéutica a tener en cuenta para frenar o
mejorar el deterioro cognitivo. Aunque se han publicado muchos
artículos sobre este tema, sólo un puñado de ellos se han
realizado con suficientes garantías como para poder tener en
cuenta sus resultados. La revisión de todo lo escrito hasta este
momento y su interpretación crítica ha sido publicada en la
revista 'Archives of Internal Medicine' por un grupo de
investigadores de la Universidad de Boston (EE.UU.).
La conclusión principal señala que no existe en la actualidad
ninguna evidencia científica que justifique el tratamiento con
suplementos vitamínicos para reducir la aparición o frenar la
progresión de demencia en pacientes sanos o con deterioro
incipiente. Aunque tampoco existen pruebas de lo contrario.
Sólo un estudio ha demostrado que aquellos pacientes con bajos
niveles de ácido fólico en sangre pueden beneficiarse de
suplementos de esta sustancia y mejorar sus capacidades
cognitivas, aunque el número de pacientes incluidos en este
trabajo era muy reducido. Otro hecho destacable es la escasa
calidad y gran variabilidad de muchos de los trabajos publicados
sobre este tema. "En algunos se han incluido un número muy
pequeño de pacientes, el seguimiento ha sido corto, y los test
utilizados demasiado diferentes como para poder agrupar los
resultados y sacar conclusiones más potentes", comentan los
autores del estudio. "No estamos en condiciones de decir que las
vitaminas sirven para algo, pero sería interesante tener una
evidencia científica mayor incluso para tener que descartarlas
de los posibles tratamientos, algo que ahora no se puede hacer
por la escasa calidad de los trabajos publicados a hoy". |
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